El consumo de plátano en Venezuela

La mayor parte de la producción al nivel mundial de plátano se destina prácticamente a satisfacer el consumo interno de los países productores. Según datos de la Corporación Colombia Internacional, en el 2000 tan solo el 1,0% se comercializaba en los mercados internacionales para satisfacer la demanda de los consumidores de origen latino y en menor proporción, africano (CCI, 2000). Según cifras de la FAO, en la actualidad se estaría comercializando apenas alrededor del 7% de la producción del mundo. En todo caso, lo que refleja es que se trata de un cultivo destinado principalmente al consumo interno, en parte por las dificultades y costos importantes que supone su acondicionamiento para exportarlo.

Aunque el consumo per capital promedio es superior al promedio mundial, no es Venezuela un gran consumidor de plátano; esta característica contrasta con su potencial para producir este rubro. Para el bienio 2001-2002 el consumo per capital promedio de Venezuela estaba alrededor de 26,2 kilogramos/habitante/año. En contraste, para el año 2001 los cinco primeros países en consumo por per cápita (kilogramo/habitante) presentaba las siguientes cifras: Uganda (183,5); Ruanda (156,2); Gabón (128,6); Ghana (100,2) y Cote d´loire (69,4). Para el año 2002, en América Latina y El Caribe los principales países consumidores (valores expresados en kilogramos/habitante) eran: Colombia (51,5); Cuba (36,7); Perú (33,7); Ecuador (32,5) y Honduras (30,8) (FAO, varios años).

Las cifras más recientes de las que se dispone al publicar esta obra señalan que en el año 2005 los 12 países con mayor consumo de plátano eran los siguientes (en orden decreciente): Uganda, con 183,43 kilogramos/habitante/año; Ruanda, con 182,57; Gabón, con 119,46; Ghana, con 95,28; Camerún, con 72,11; Cote d´lvoire, con 58,28; Colombia, con 55,43; Cuba, con 48,59; Ecuador, con 43,87; Guinea, con 38,85; República Dominicana, con 38,54; y Perú, con 35,84. Este mismo año Venezuela registró un consumo promedio por persona y por año de 44,41 kilogramos, ubicándose en el lugar N° 27 del ranking anterior. Como puede observarse, los mayores consumos corresponden a países africanos y latinoamericanos, que se explica tanto por su cultivo extendido en estos países, como por el hecho de ser un alimento barato aportador de energía y algunos nutrientes.

Una forma de aproximarse al estudio del consumo de una parte importante de los alimentos mediante un método indirecto, es a partir del consumo aparente del plátano, una medida (o variable, en el sentido estadístico) que se obtiene a partir de la sumatoria de la producción, mas las importaciones, menos las exportaciones, más o menos la variación de existencias (el resultado neto de los cambios en los inventarios del producto del que se trate). En el caso del plátano, el total del consumo aparente en Venezuela ha crecido desde 412.289 toneladas métricas en 1984 hasta 661.858 toneladas métricas en 2002; esto es, a un ritmo promedio anual del 2,7%. Por su parte, el consumo per cápita creció desde los 20,8 kilogramos/habitante/año en 1984 hasta los 26,4 kilogramos/habitante en 2002. Merece destacar la tendencia creciente que ha mostrado el consumo per cápita en los últimos años. Así, en el período 1996-97/2000-01 por período transcurrido entre 1996-97 y 2001-02 la tasa media anual de crecimiento de dicha variable fue del 7,7%, en contraste con la tasa media anual de crecimiento negativo de -4,6% por periodo transcurrido entre 1991-92 y 1996-97.

Ese dinamismo del consumo se encuentra explicado mas por los cambios en los patrones de consumo y en la caída de los precios reales pagados a los productores durante ese lapso, que por mejoras en el poder adquisitivo de los consumidores. De hecho, durante el periodo transcurrido entre 1991-92 y 1996-97 el Productor Interno Bruto en valores per cápita (PIBPC, o medida aproximada del ingreso medio de los venezolanos) disminuyó a un ritmo promedio anual de 2,3%. Entre los cambios más notables en el patrón de consumo se encuentra el auge en la demanda de productos procesados en forma de hojuelas-tostoncitos verdes y maduros, patacones y conservas de plátano. Destaca aquí la aparición de los tostones dulces, procesados industrialmente y comercializados exitosamente en todo el país, apetecidos como pasapalos de manera similar  que los “tostoncitos” verdes, las papas fritas o las hojuelas de yuca recientemente disponibles en los anaqueles. Se  espera que, en la medida que se desarrolle la agroindustria y se diversifique la oferta de productos procesados derivados del plátano, en combinación con la recuperación del crecimiento económico, la demanda domestica y el consumo por habitante puede continuar mejorando (Gutiérrez, 2004).

La cifre oficial más reciente de la que se dispone (INN, 2009) revela que en el año 2006 cada venezolano, en promedio, consumía 12 kilogramos/persona/año de plátano. Tomando en cuenta lo señalado para los años precedentes, dicho valor muestra una recuperación de los niveles de consumo mostrando como promedio para el año anterior.

Compilador Juan antonio pineda


Bibliografía: José Daniel Anido Rivas y Rafael Cartay: El Plátano: en la gastronomía venezolana, pagina 29/31, Universidad de Los Andes Venezuela, edición 2010. 

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