La economía del plátano en Venezuela


El plátano: en la gastronomía venezolana (Musa paradisiaca / Harton cv) José Daniel Anido Rivas y Rafael Cartay (Compiladores). Libro publicado por Vicerrectorado administrativo centro de investigaciones agroalimentarias de Los Andes, 2010 (CIAAL) Mérida – Venezuela. 

El plátano es un cultivo que se adapta a diferentes áreas agroecológicas, situadas desde 0 hasta 2.000 m.s.n.m. y con temperaturas promedio entre los 17° °C y 35 °C. Según Nava (1997), las mejores condiciones climáticas para su crecimiento se encuentran entre los 0° y 15°  de latitud Norte y Sur; sin embargo, el cultivo puede extenderse hasta los 30° de latitud Norte y Sur. Estas razones permiten entender por qué el cultivo del plátano está concentrado en África y América Latina y El Caribe. Los catorce países de mayor producción en el mundo, en orden decreciente, son: Uganda, con 9.045.000 toneladas (t); Colombia, con 3.457.190 t; Ruanda, con 2.593.080 t; Nigeria, con 2.591.000; Ghana, con 2.591.000 t; Perú, con 1.697.120 t; Camerún, con 1.355.660 t; Cote d´lvoire (corrientemente conocido como Costa de Marfil), con 1.350.000 t; la República Democrática del Congo, con 1.193.000 t; Ecuador, con 708.010 t; Myanmar (antes denominado Birmania), con 602 t; y Kenia, Sri Lanka y Tanzania, con 600 t cada uno. Venezuela ocupa el 15° puesto como productor platanero, con 491.980 toneladas, que apenas representa el 5% de lo que Uganda produjo en el 2005 (cifra publicadas por la FAO).

En Venezuela se cultiva plátano desde la colonia. No obstante, en algunas regiones en las que hoy predomina, específicamente en la Zona Sur del Lago de Maracaibo, su cultivo se extiende y se consolida apenas a partir de las primeras décadas del siglo XX con las colonizaciones y aperturas de frentes pioneros agrícolas. Hasta finales de la década de de 1920 la zona Sur del Lago (de Maracaibo) se encontraba prácticamente deshabitada, de manera similar a lo que ocurría en otras tierras bajas del país. Esto era debido en parte al predominio de un húmedo tropical, de lluvias intensas y prolongadas durante el año y una alta temperatura y humedad, que propiciaban la proliferación de enfermedades como la malaria o el paludismo. Adicionalmente debe agregarse que las suaves pendientes del relieve y la gran cantidad de ríos caudalosos que desembocaban en el Lago de Maracaibo, provocaban el anegamiento o humedad excesiva de los suelos, condiciones propicias para el desarrollo del vector del paludismo (anófeles).

A inicios de la década de 1950, una vez que fueron saneados los territorios y al reducirse la tasa de mortalidad, se registraron los más importantes procesos de colonización y ampliación de la frontera agrícola, que dieron origen a los nuevos rostros de la agricultura venezolana del siglo XX. En el caso de la zona Sur del Lago de Maracaibo, otros factores que potenciaron ese proceso de colonización y urbanización fueron el ferrocarril Santa Bárbara –El Vigía, construido en 1891; el ferrocarril Encontrados- La Fría, construido en 1892; la instalación en 1942 de la primera plata de la INDULAC) en Santa Bárbara del Zulia y la construcción de la carretera Panamericana.

Otras zonas de ampliación reciente de la frontera agrícola de plátano se encuentran localizadas en los estados Barinas y Bolívar. Pero los rendimientos son bajos con respecto a los estados líderes. La principal región productora de plátano en Venezuela es la Zona Sur del Lago de Maracaibo conformada por los estados: Zulia, Mérida, Táchira y Trujillo. En esta región se produce más del 70% de la producción nacional de este rubro, siendo Zulia el estado de mayor producción (cerca del 50% del total del país, con una superficie sembrada de aproximadamente el 56%). La superficie destinada al cultivo en términos agregados ha mostrado grandes fluctuaciones y, en general, una tendencia decreciente. En 1992, por ejemplo, se cultivaron 68.784 hectáreas (ha.); en el 2000, 65.092 hectáreas y en el 2005, 53.816 hectáreas. No obstante destaca la fuerza reducción registrada en los años 2002, 2003 y 2004, en donde la superficie cosechada representó cada uno de estos años alrededor de 35.000 hectáreas.

La producción nacional expresada en volumen ha tenido en los últimos 15 años un comportamiento también muy cambiante. En 1992, por ejemplo, se producían 587.510 toneladas; en el año 2000 la producción alcanzó una cifra récord de 847.579 toneladas, estimándose que en el 2005 se produjeron en el país tan sólo 510.192 toneladas. Traducida a valores monetarios, la producción de todos los “plataneros” del país en el 2005 representaba 56.647 millones de bolívares (expresados en cifras de poder adquisitivo del año base 1997). Esto representaba más o menos el 4 o 5%, dependiendo del año, del total de la producción –en bolívares- del subsector agrícola vegetal del país.

 Si se analiza lo anteriormente descrito junto con lo acontecido en cuanto a la superficie destinada al cultivo del plátano, es posible visualizar lo ocurrido con los rendimientos (es decir, la cantidad producida por hectárea). El rendimiento promedio nacional tuvo una tendencia general creciente entre 1989 y el año 2003, periodo en el cual se registraron cifras de 7.741 kilogramos/ha. Y 11.992 kilogramos/ha., respectivamente. El mayor registro correspondió al año 2000, cuando se obtuvieron en promedio 13.021 kilogramos/ha. Los estados Carabobo y Delta Amacuro destacan como los que mayores rendimientos han alcanzado en los años recientes; no obstante, el estado Trujillo muestra cifras exageradamente grandes (21.071 kilogramos/hectáreas), presumiblemente registradas en las estadísticas oficiales del país en forma errónea (…).

Fotografía de 2punys 

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