Alimentación saludable para niños y niñas

Una alimentación balanceada y saludable en niños y niñas es sinónimo de crecimiento, desarrollo y aprendizaje. En esta etapa de la vida las personas pasan por diferentes momentos y espacios de adaptación, exploración y cambio, es por ello que la formación de buenos hábitos alimentarios permitirá mantener una buena alimentación durante toda la vida. Las y los niños cuando van a la escuela se enfrentan a múltiples patrones de modelaje y conducta, por eso sus hábitos alimentarios deben ser saludables desde la familia para evitar la influencia de hábitos nocivos o perjudiciales. 

Para que las y los niños se alimenten de forma idónea, se necesita crear y/o preparar comidas sanas, seguras, soberanas y sabrosas, que sean además balanceadas, contemplando la presencia de todos los nutrientes necesarios para su óptimo crecimiento y desarrollo, tomando en consideración la edad, peso, talla y sexo del niño. 

A la hora de planificar un menú o preparar la comida de los más pequeños de la casa utilice el Trompo de los Alimentos, herramienta educativa de la Misión Alimentación que ayuda a combinar los alimentos soberanos para una adecuada alimentación. Además emplee la creatividad, la imaginación y esté atento a las siguientes recomendaciones generales en la alimentación de niños y niñas: 

1. Después de la Lactancia Materna la introducción de texturas debe ser progresiva. Una vez que ha aceptado una preparación y se ha acostumbrado a esta, se puede alternar con otras preparaciones que requieran más dedicación en la masticación. Todo dependerá de la evolución del niño o niña, se puede iniciar por ejemplo con colados, cremas, sopas con trocitos de pollo o carne y verduritas y progresar a las preparaciones secas tipo puré y carne molida o albóndigas hasta llegar a trocitos de carne. Es importante destacar que se debe tener paciencia, pues este proceso no se completa sino en años, recordemos que apenas inician su vida y lo ideal es apoyarlos constantemente sin presiones que puedan generar traumas. 

2. En la etapa inicial la dieta deberá ser equilibrada, variada en su preparación, sabor, textura, consistencia para acostumbrar al paladar e incluso de diferentes colores para que sea más llamativa. La energía que obtengan niños y niñas de los alimentos deberá ser suficiente para asegurar su crecimiento y evitar que se recurra a sus reservas corporales para obtenerla, pero a la vez no será tan excesiva que provoque obesidad.  
3.Durante la etapa inicial las niñas y niños apenas están acostumbrando su paladar a los nuevos sabores, por lo que lo ideal es ofrecerle sabores naturales sin agregados de sal, azúcar, condimentos fuertes, así como chucherías o dulces cargados de colorantes. También evite las preparaciones con alto contenido de grasas. Prefiera alimentos asados, hervidos o a la plancha. 

4. Se deberá tratar en lo posible que la alimentación de las y los pequeños se asemeje a la del núcleo familiar y con ello a la disposición económica y de disponibilidad de cada caso. La comida es un espacio de encuentro para la familia por lo que las y los adultos deben hacer contacto visual y de escucha para hacer placenteros estos momentos. 

5. Cuando se desee introducir nuevos alimentos, es importante hacerlo de manera progresiva, al principio de cada comida ya que este es el momento en el cual ellos y ellas tienen más apetito. 

6. No olvidar que el desayuno es la comida más importante del día, por lo cual deberá ser completa, aportando alimentos de cada una de las franjas del Trompo de los Alimentos, como por ejemplo un cereal con leche tipo atolito. 

7. En el almuerzo, meriendas y cena también se deberán preparar alimentos de cada una de las franjas del Trompo a través de preparaciones caseras, frutas, ensaladas y alimentos frescos, evitando la ingesta diaria de frituras, enlatados, quesos grasos, refrescos y jugos pasteurizados. 

8. Hay que evaluar si el menú escolar está diseñado por nutricionistas, con el fin de asegurar que el mismo promueva una alimentación sana, segura y soberana a las y los niños asistidos en las respectivas escuelas. 

9. Si la niña o el niño se queda en guardería o asiste a planes vacacionales o excursiones se deberá conocer los alimentos ofertados, a fin de poder hacer indicaciones en caso de alergias e intolerancias, sugerir cambios en caso de no estar de acuerdo con determinado alimento, así como completar y equilibrar la dieta con las comidas en casa, evitando caer en repeticiones de preparaciones y alimentos. 

10. Recuerde que una alimentación variada y saludable siempre va de la mano de la actividad física. Evite el sedentarismo en sus hijos e hijas y motívelos a que realicen deporte de forma divertida en lugar de pasar varias horas frente a alguna pantalla. 

Todos y todas podemos aportarles a las y los más pequeños una educación alimentaria y nutricional adecuada, dejándoles ver y comprender la importancia que tiene y tendrá una buena alimentación para su desarrollo integral. No haga de esta planificación de comidas una tarea abrumadora ni para usted ni para sus hijos, hágalo parte de su día a día de manera divertida, ellos y ellas se lo agradecerán porque crecerán sanos y fuertes.

Prensa INN

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