Armindo Duarte Ferreira

Naci en Portugal, en Agueda. Tenía diecisiete años cuando llegué un veintisiete de julio del año sesenta y cuatro, a la panadería La Concordia, que en ese tiempo dirigía, Silvino Ferreira Da Cal, quien la tenía alquilada desde el año sesenta y dos. 

Esta panadería que entonces era muy artesanal, anteriormente se llamaba La Regional. Era la única panadería en esta zona de La Concordía, junto a la panadería San Marcos. Las otras panaderías tradicionales de ese momento en San Cristóbal, eran La Roca, del señor Escalante. La Britania, del señor Bernal, La Francesa y la San Cristóbal. Cada una tenía su especialidad, y entre ellas La Roca y la Britania eran famosas por sus panes tachirenses, como el llamado Camaleón, el pan de maíz y las Acemas. Eran panaderías famosas por el pan dulce, el pan tachirense, que para mí es un producto exclusivo, propio del Táchira y que debería promocionarse más, para mostrar la calidad del pan, que viene de lejos, de tiempo atrás… es ahora que se industrializa. 

Silvino Ferreira estuvo en panaderías en Barquisimeto y Caracas, es en ese año cincuenta y ocho cuando viene al Táchira. Yo vine a trabajar en esta panadería y mis hermanas entonces vivían en Mozambique y en Angola. Ellas no vinieron a trabajar en este oficio, ellas regresaron a Portugal donde viven y son profesionales, licenciadas. 

En esta panadería, entraron como socios los señores José Francisco Da Silva y Guillermo Villar. El trabajo que se ha hecho ha sido primero manteniendo la tradición de hacer buen pan y mejorando la calidad, aunque ahora sea más industrial, el pan sea una empresa que ha dejado de ser artesanal para ser más industrializada.  
Claro que considero que este es un producto muy bueno, el mejor. El pan del Táchira es un producto de exportación. Se exporta a través del turismo regional, a través de los tachirenses y los visitantes que viajan y llevan el pan. Por eso digo que es un producto de exportación que debería promocionarse más para que así se aprecie más. 

Es un producto que lleva la gente, que llevan los viajeros, que llega a todas partes. A donde va un turista que viene al Táchira, allá llega el pan. A donde va un tachirense, allá llega el pan. Todo el mundo lleva pan de regalo. Entonces es el producto más exportado porque lo lleva la misma gente. Viaja con la gente. 

Es importante que se conozca la historia, la tradición del pan en esta región. Yo en un tiempo pensé en un museo, en un sitio para mostrar la historia de esta tradición. La historia de un producto que es lo que mas representa a esta región. Por eso digo que hace falta mayor promoción para un producto que es el más representativo del trabajo, de lo artesanal y ahora de la industria que ha evolucionado manteniendo la tradición y mejorando la calidad. 

Texto compartido por Leonor Peña
Fotografia de Alfonso López

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