Ivette y Néstor, zulianizando al mundo

Ya casi pasaba la hora del almuerzo e Ivette seguía atendiendo a los comensales que llegaban curiosos por el chivo en coco y las mandocas que prometía el menú de esa semana en La Guayaba Verde, mientras que Néstor continuaba comandando la cocina. Así, transcurrieron los días del Festival Zuliano que invadió el restaurante de Santa Eduvigis, desde el 11 al 16 de agosto. 

Los cocineros Ivette Franchi y Néstor Colina son los precursores de Zulia Gastronómica, proyecto, con el que juntos, van trazando puentes a través de toda Venezuela para llevar el patrimonio gastronómico zuliano a los platos de todo el país. 

Esta vez, La Guayaba Verde, restaurante que perpetúa los sabores tradicionales de Caracas, fue el sitio escogido para albergar, por 6 días, recetas que aún para el caraqueño son exóticas. “El Zulia se asocia generalmente con frituras pero no es así, al contrario, es una cocina muy aromática, identificada por el coco y que maneja otros métodos de cocción, como los guisos”, afirmó Eduardo Castañeda chef del sitio, quien acompañó a los zulianos en este viaje culinario a su cocina. 
Si, ciertamente, se cae en el error de asociar al Zulia con patacones y tumbarranchos, cuando realmente esta región guarda en su haber un sinfín de recetas que se cambian y se particularizan a medida que se va estado adentro. Ejemplo de ello, las recién redescubiertas arepitas de coco, que también formaron parte de este menú, creado a partir del coco como hilo conductor. 

La cañada de Urdaneta fue la zona que eligieron los cocineros para representar su natal estado, en esta visita a la capital. “Queríamos traer un menú como lo que es la Guayaba Verde, una cocina con corazón y en el Zulia la cocina que más tiene alma es la de la Cañada de Urdaneta que además tiene un elemento que está siendo subutilizado en el país que es la paila, el caldero, que da un sabor partículas a la comida por las cocciones muy largas”, comentó Ivette. 
Dentro de la oferta que presentaron había claros ejemplos de la versatilidad gastronómica del Zulia, tanto en ingredientes como en técnica. La Macarronada a la manera de Arita, que junto al Chivo en coco y al mojito, que además fueron los platos preferidos por los comensales, sirvió de muestra. “El chivo estuvo 4 horas en el horno, 4 horas en el fuego y 4 horas marinando para llegar al producto que quieres entregar. Implica mucha técnica”, explicó Franchi, quien también comentó que se sirvió la única ensalada en el acervo gastronómico del Zulia: la piragüera. 

Para los cocineros zulianos la idea es ir zulianizando el mundo, a través de este tipo de festivales. Y, para suerte de quienes se quedaron con ganas de probar o repetir, el restaurante La Guayaba Verde está contemplando que alguno de estos platos se incorpore a su menú habitual. 

Comentarios