Palabras de Luis Vega en #CIN2

Reciban Ustedes el mas afectuoso saludo del Excelentísimo Señor Juan Carlos Varela, Presidente de la República de Panamá y de todo mi hermoso querido país, así como las felicitaciones a los equipos de la FAO y OMS por el liderazgo demostrado en la convocatoria de este exitoso encuentro mundial. 

Hace casi 22 años y a instancias de estas mismas organizaciones, los países presentes se comprometieron en implementar acciones estratégicas que iban dirigidas a intervenir directamente en la eliminación del hambre y reducir todas las formas de malnutrición reconociendo que, ambos males eran inaceptables en un mundo con el conocimiento de como hacerlo y más aún, con los recursos para detener esta catástrofe humana. 

Nuevamente, al inicio de este siglo se aborda el tema de la malnutrición desde la perspectiva universal al declarar que el primer ODM es la erradicación de la pobreza extrema y el hambre. Desde esta fecha, mi país ha formulado diferentes informes nacionales que renuevan nuestro compromiso con el cumplimiento de los mismos y una mejora sostenida en los indicadores de medición. Panamá ha experimentado un alto crecimiento económico –de los mayores de la región latinoamericana-­‐ sin embargo, es imperativo reconocer que existen importantes brechas y desigualdades que obstaculizan un más ágil avance de todos los grupos humanos, sobe todo de aquellos que se encuentran en mayor estado de vulnerabilidad. La reducción de la pobreza y la desigualdad deben ser procesos simultáneos y que produzcan resultados tangibles sostenibles en materia de equidad y desarrollo social. 

Para 2013, el Estado destinó 47.2% del gasto total al financiamiento del sector social público; algo más del 20.1% del PIB, estrategia que ha impactado positivamente en la reducción del coeficiente de pobreza en más del 60% en comparación con 1991. El hambre, como saben, es una consecuencia combinada de la falta de ingresos monetarios, así como de las dificultades para el acceso y utilización de los alimentos, cualquiera sea su causa. En nuestro país la desnutrición crónica afecta al 19% de infantes menores de 5 años, mayoritariamente indígenas y habitantes de áreas de difícil y muy difícil acceso. 

Según la encuesta de niveles de vida de 2008, más de 1/3 de los adultos sufren de sobrepeso, sumado al 20.4% de obesidad. Verdaderamente Alarmante es que un 27% de infantes entre 5-­‐9 años padezcan de sobrepeso. En atención a lo anterior, se ha implementado el plan de atención de la primera infancia, líderizado por el Despacho de la Primera Dama y el Ministerio de Salud que contempla ejecutar campañas de sensibilización sobre la importancia de una alimentación adecuada, principalmente en los primeros años de vida para que en el futuro podamos contar con ciudadanos productivos, sanos y capaces de aportar al desarrollo de la sociedad. Es preciso reconocer además que las patologías que se derivan de la ingesta de la denominada “comida chatarra,” así como de alimentos no balanceados con altos contenidos de carbohidratos, grasas saturadas y sal y que en este siglo se han constituído en una verdadera epidemia y un riesgo para la salud; cuyos efectos degenerativos y altos costos de atención, ponen en riesgo la vida, la independencia y la calidad con que se vive, resultando una afectación al desarrollo económico y a la capacidad de producción de las naciones. 

Otras estrategias son: 

-Red de oportunidades que incluye transferencias monetarias condicionadas a hogares donde la madre es la jefa de familia en condiciones de pobreza extrema, con estrategias de corresponsabilidad de los beneficiarios en las áreas de Salud y Educación 
-­Programa 120 a los 65 que le asigna un subsidio a aquellos adultos mayores en situación de vulnerabilidad y riesgo social que carecen de pensión de vejez y su incorporación a programas de prevención y/o control de enfermedades crónicas. 
-­Programa de suplementación con micronutrientes, fortificación de alimentos de consumo masivo, alimentación complementaria sin costo para embarazadas, lactantes y niños en edad escolar que asisten a escuelas estatales 

‐Programa “Despierta Panamá” encaminada a garantizar la importancia de una alimentación saludable y prevenir y reducir la obesidad infantil y las enfermedades crónicas y no transmisibles que de ella se derivan y que ponen en grave riesgo la salud de todos los grupos etáreos, enmarcado en los mandatos del Consejo Directivo de la OPS y con la participación de otros socios estratégicos tales como la OEI, PMA, múltiples ONG’s y empresas privadas del país. Esta campaña se fundamenta en la promoción de una alimentación balanceada en el hogar, meriendas escolares balanceadas y libres de bebidas con altos contenidos de azúcar, ricas en calorías y de pobre valor nutricional, combinado con una adecuada nutrición durante la gestación de la mujer embarazada, extendido al período de lactancia y que incluye además el desarrollo de actividades físicas que mejoren la calidad de vida de nuestros conciudadanos. 

-Fortalecimiento del sector agropecuario y el mejoramiento de la producción de alimentos facilitando el acceso a créditos bancarios, la titulación de tierras, ampliación de sistemas de riego y tecnificación de los sistemas de producción tendientes a mejorar los resultados de cada ciclo, reduciendo la participación de los intermediarios lo que resulta indudablemente en un abaratamiento del costo de la canasta básica familiar de alimentos. 

-­Creación del programa 100% agua 0 letrinas que aspira a la cobertura y el acceso universal de agua potable de manera oportuna, constante y sostenida, fundamental para atender integralmente la salud y el consumo y preparación de alimentos en condiciones de higiene adecuadas. 

No obstante el arduo camino transitado, nos restan importantes desafíos por enfrentar. Sin lugar a dudas, el tema de nutrición y salud sí ocupará un sitial verdaderamente importante dentro de la agenda de desarrollo sostenible post 2015, de forma tal que continuemos dando pasos en firme en la construcción de esa sociedad mundial que todos anhelamos. Reitero el compromiso de la República de Panamá con los contenidos establecidos en la Declaración de Roma emanados de esta conferencia. Dios nos bendiga...

Por prensa la FAO
Compilador Juan Antonio Pineda

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