Palabras de Milagros Carina Soto Agüero en #CIN2

Señor Presidente, Señor Director General de la FAO Excelencias Distinguidos delegados e invitados: 

Hace casi veinte años, el Presidente cubano Fidel Castro Ruz, expresó en este mismo escenario: “El hambre, inseparable compañera de los pobres, es hija de la desigual distribución de las riquezas y de las injusticias de este mundo. Los ricos no conocen el hambre”. 

Esa situación a pesar de los esfuerzos globales, regionales y nacionales no ha cambiado mucho. El mundo sigue invirtiendo cuantiosas cifras en gastos militares y sigue necesitando invertir más para combatir la pobreza, la desigualdad y los efectos del cambio climático que afectan la producción de alimentos y la vida del hombre sobre la Tierra. 

Alrededor de 805 millones de personas han padecido desnutrición durante el período 2012-14, el retardo del crecimiento aún afecta a 161 millones de niños menores de 5 años, y 51 millones de personas padecen de desnutrición aguda. A poco tiempo de expirar el plazo para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, no se prevé la consecución del Objetivo 1 para erradicar la pobreza extrema y el hambre, por lo que se hace evidente que tenemos que trabajar juntos en la búsqueda de soluciones para eliminar los grandes contrastes entre riqueza y pobreza y sus consecuencias. 

Esta dramática situación es inaceptable para las generaciones actuales y futuras. Los jefes de Estado y autoridades de Gobierno reunidas hoy aquí, tenemos la misión de velar por la vida y el desarrollo pleno de la humanidad. Debemos hacerle frente a esta situación ante un mundo que se debate en una fuerte crisis económica, emergencias sanitarias, accidentes climáticos cada vez más fuertes y frecuentes y altos precios de los alimentos básicos 

Se requiere de acciones concretas para crear un ambiente efectivo para la acción en un contexto que difiere un tanto de los anteriores, debido a la prevalencia cada vez mayor de la doble carga de malnutrición que afecta a muchos hogares. Sin embargo, es importante tomar en consideración la necesidad de adaptación, aplicación y seguimiento del mismo por los diferentes países. 

Los decisores políticos cuentan hoy con evidencias suficientes para obtener mejores resultados en materia de nutrición y seguridad alimentaria en nuestros países. Tenemos a nuestro alcance estos resultados, hagámoslo realidad. 

La voluntad política es un elemento clave para acabar con el hambre. En Cuba ha devenido en una premisa fundamental para fomentar la salud y bienestar de nuestro pueblo, para llevar a la práctica el derecho a la alimentación, incluso enfrentando las serias barreras económicas que ocasiona desde hace más de 50 años el genocida bloqueo de los Estados Unidos de Norteamérica contra Cuba. Esa permanente voluntad política junto a la participación de todo un pueblo en la concepción y ejecución de las estrategias trazadas, nos han permitido lograr ese derecho. 

Se mantienen y renuevan anualmente en el país decenas de programas nacionales dirigidos al mejoramiento de indicadores de salud, educación y nutrición entre otros, con el objetivo de lograr de forma progresiva la satisfacción de las necesidades crecientes de la población y el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Como parte de los lineamientos que trazan la política económica y social del país, el Estado ha priorizado la producción intensiva y local de alimentos y productos básicos. Se perfecciona el sistema de vigilancia nutricional como sistema de información para la acción. Existen programas nacionales que se traducen en planes de gobierno para combatir las carencias de micronutrientes, el sobrepeso, la obesidad y el mejoramiento de la cultura alimentaria de la población. 

Estamos convencidos de que si no se abordan a fondo los problemas estructurales requeridos para garantizar el desarrollo sostenible, no podrán alcanzarse soluciones sustanciales al gran reto de supervivencia que hoy enfrenta la humanidad. 

Los Estados miembros de Naciones Unidas nos encontramos inmersos en el proceso de negociación de la nueva agenda de desarrollo con posterioridad a 2015. La agenda post 2015 debe, irremediablemente, atender los temas de Hambre, Seguridad Alimentaria y Nutrición. Este es el momento de saldar las cuentas que quedan pendientes de los el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, de trabajar a fondo por sacar adelante a nuestros países, de comprometernos políticamente por un mundo mejor. 

Queremos concluir como lo hiciera nuestra delegación hace veinte años, cuando el Compañero Fidel en representación de todo un pueblo expresó “Reine la verdad y no la hipocresía y la mentira. Hagamos conciencia de que en este mundo debe cesar el hegemonismo, la arrogancia y el egoísmo. Las campanas que doblan hoy por los que mueren de hambre cada día, doblarán mañana por la humanidad entera si no quiso, no supo o no pudo ser suficientemente sabia para salvarse a sí misma”. 

Muchas Gracias

Por prensa la FAO
Compilador Juan Antonio Pineda 

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