El 2014 apunta un récord histórico en la producción mundial de cereales

Los datos más recientes confirman que la producción mundial de cereales alcanzará un récord histórico en 2014, con más de 2 500 millones de toneladas. 

Impulsada por las condiciones favorables en Europa y una cosecha récord de maíz en Estados Unidos, la producción de cereales de este año debe llegar a 2 532 millones de toneladas -incluyendo el arroz elaborado-, lo que supone un 0,3% más que en 2013, según el último Informe de la FAO Perspectivas de cosechas y situación alimentaria. 

La cosecha mundial récord de cereales en 2014 superará la utilización prevista en 2014/15, permitiendo que las existencias alcancen su nivel más alto desde el año 2000 y empujando el ratio mundial entre existencias y utilización -una medida representativa de las condiciones de oferta- hasta el 25,2 por ciento, su nivel más alto en 13 años, según la FAO. 

Sin embargo, el informe advierte también que la inseguridad alimentaria está empeorando en diversos países debido a los conflictos civiles, la meteorología adversa y el brote de la enfermedad del virus del Ébola. Unos 38 países se encuentran en riesgo de inseguridad alimentaria, incluyendo 29 en África, 3 más países que los señalados en octubre. 

El Ébola ha tenido un enorme impacto en los sectores agrícola y alimentario en África occidental, ya que comenzó a propagarse en el momento de la siembra y se extendió a lo largo del ciclo de cultivo, sobre todo en Guinea, Liberia y Sierra Leona. La FAO alertó que los precios locales del arroz y de la yuca -el segundo alimento básico de la región-, experimentaron aumentos notables en Freetown y otras ciudades en septiembre. 

La meteorología adversa en la región del Sahel se espera que de lugar también a una fuerte reducción de las cosechas: hasta en un 38 por ciento por debajo de la media en Senegal. 

Los conflictos afectan gravemente a la inseguridad alimentaria 
La situación en Siria es especialmente urgente, ya que una cosecha escasa está agravando la tensión debida al empeoramiento del conflicto civil. Se estima que unos 6,8 millones de personas -en parte refugiados en países vecinos- se enfrentan a una grave inseguridad alimentaria. La FAO señala una disminución notable de la producción de la cosecha de 2014, debido al abandono de las tierras, la escasez de mano de obra, los daños en centrales de energía y conducciones para el riego, así como las condiciones de sequía. 

La situación en Irak también es sumamente grave, ya que el número de personas desplazadas debido al conflicto civil se ha triplicado desde el año pasado y alcanza ya los 2,8 millones. 

Un tercio de la población de la República Centroafricana (RCA) necesita ayuda alimentaria urgente, ya que se estima que la producción de alimentos de este año estará un 58 por ciento por debajo del promedio, a pesar de la mejora en 2013, según la FAO, que señala un aumento en la violencia desde principios de octubre en un país donde uno de cada cuatro hogares ha recurrido a estrategias de supervivencia negativas, incluyendo la venta de los activos productivos y el sacrificio del ganado. 

Los precios de los productos básicos agrícolas se dispararon hasta en un 70 por ciento este año en la RCA. La FAO señala que la disminución de la producción de cereales fue parcialmente mitigada por un fuerte aumento del 45 por ciento en la producción de yuca, que aunque menos nutritiva, necesita menos mano de obra y otros insumos. 

La llegada de refugiados -en especial de la región de Darfur, en Sudán, el norte de Nigeria, la República Centroafricana y Malí- ha supuesto mayor presión sobre los suministros locales de alimentos, especialmente en el Chad, donde más de 550 000 personas necesitan ayuda alimentaria y para los medios de subsistencia, según el informe. 

Si bien la reciente cosecha y la entrega de ayuda humanitaria ha supuesto un alivio, se considera que más de 6 millones de personas en Sudán del Sur, Sudán y Somalia necesitan ayuda alimentaria y para los medios de subsistencia. Los precios en estos países se mantienen en niveles altos, con los del sorgo que se han incluso cuadriplicado en algunas de las zonas más afectadas por los conflictos, deteriorando aún más el acceso de las personas vulnerables a los alimentos. 

Suministro de maíz estable en África austral y oriental 
En otras partes de África las condiciones son mejores, sobre todo en África austral, donde los precios estables del maíz disminuyeron debido a la abundante oferta tras la producción excelente de este año que impulsó la seguridad alimentaria. Este abundante suministro de maíz condujo también a un descenso del 78 por ciento en el número de personas que padecen inseguridad alimentaria en Zimbabwe. 

Las últimas cosechas y las perspectivas favorables para los cultivos de la segunda temporada ayudaron al descenso de los precios del maíz en algunos países de África oriental. Mientras tanto, la producción de cereales 2014 fue ligeramente inferior a la media en África del Norte, donde Marruecos sufrió un fuerte descenso debido a las lluvias irregulares, mientras que la producción de Túnez se recuperó después de la mala cosecha de 2013. 

Las condiciones secas llevan a una cosecha reducida en Centroamérica 
México está disfrutando de una excelente cosecha de maíz y se espera que su producción de cereales aumente en un 7 por ciento en relación a la cosecha récord del año pasado, según la FAO. 

Eso puede aliviar el déficit de producción esperada en América Central, donde una sequía a principios de año redujo la producción de maíz en alrededor del 9 por ciento, con el resultado de 400 000 familias en Honduras, El Salvador y Guatemala necesitadas de ayuda alimentaria. 

La producción total de cereales en Europa este año se estima en un 5,6 por ciento por encima respecto a 2013, mientras que se espera una producción récord de maíz en Estados Unidos, a pesar del descenso de la superficie sembrada.

Por prensa FAO

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