Cultivos tradicionales altoandinos renacen con el apoyo de la FAO y el INIA

Proyecto FORSANDINO apoya a incrementar los rendimientos de la oca, mashua y olluco, elevar su calidad y fortalecer los sistemas productivos tradicionales de las comunidades campesinas. 

Para mejorar la dieta de las comunidades campesinas en Huancavelica, la FAO y el INIA están apoyando a las organizaciones indígenas alto-andinas a rescatar sus productos tradicionales. 

En las comunidades de Parco Alto y San Pablo de Occo, en el Distrito de Anchonga y de Tinquerccasa y Padre Rumi en el Distrito de Paucará, la Representación de la FAO en el Perú y el INIA colaboran en el proyecto FORSANDINO o LlaqtaKallpanchaq, como se llama el proyecto en la variante quechua de Huancavelica. 

"El fin de esta iniciativa es contribuir al incremento de los niveles de rendimiento de los productos tradicionales, elevar la calidad de los mismos, mejorar las condiciones de organización social y el fortalecimiento de los sistemas productivos tradicionales," explicó el Representante a.i de la FAO en Perú, Valdir Welte. 

El proyecto apoya la dieta familiar con el rescate y uso adecuado de los productos tradicionales, tales como la oca, mashua y olluco, tres tubérculos andinos presentes en la dieta de los pobladores de los Andes. 

"Los agricultores de San Pablo de Occo habían dejado de cultivar la oca, fundamentalmente por el ataque del gorgojo, pero también porque los están reemplazándo por otros cultivos más rentables," explicó el Ing. Tulio Medina del INIA, quien también destacó que muchos agricultores no la cultivaban porque no disponen de semilla. 

En respuesta a esta situación el INIA y la FAO, instalaron parcelas demostrativas en la comunidades de Tinquerccasa y San Pablo de Occo, con muestras representativas de oca, olluco y mashua, las cuales provienen del banco de germoplasma del INIA. En ambas parcelas se han instalado también experimentos para evaluar el comportamiento agronómico de los cultivos de oca y olluco, serían los primeros estudios de estos cultivos en la zona. Los resultados informarán sobre los rendimientos unitarios y la respuesta diferenciada de estas especies en las condiciones de cultivo tradicional. 

Los productos de la primera cosecha, realizada en mayo de 2010, se distribuyeron a los agricultores de dichas comunidades. Al final de la presente campaña agrícola se distribuirán también semillas a los productores, para preservar este valioso patrimonio alimentario. 

El proyecto ha previsto editar un manual dirigido a los agricultores, con la finalidad de que ellos continúen con estas actividades de acuerdo a sus usos y costumbres tradicionales, y puedan dar continuidad y sostenibilidad a estas actividades de conservación. 

"Los cultivos obtenidos servirán de base para trabajos de investigación a futuro, que puedan estimular iniciativas de producción, transformación y valor agregado, aportando a la seguridad alimentaria y al mejoramiento de los ingresos de las familias campesinas de esta zona andina", concluyó Valdir Welte.

Compilador: Juan Antonio Pineda
Fuente: www.fao.org

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