La agricultura es la mayor afectada por los desastres, según un nuevo informe

La FAO lanza un mecanismo para canalizar los conocimientos técnicos y recursos financieros con el objetivo de aumentar la resiliencia. 

Casi una cuarta parte de los daños provocados por los desastres naturales en el mundo en desarrollo son asumidos por el sector agrícola – una proporción superior a la estimada anteriormente - según los primeros resultados de un nuevo estudio de la FAO presentado hoy en la Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la Reducción del Riesgo de Desastres. 

La Organización también anunció el lanzamiento de un mecanismo especial que pretende ayudar a los países a mejorar la dotación de sus sectores de producción alimentaria para reducir la exposición al riesgo, limitar los efectos, y mejorar la preparación para hacer frente a los desastres. 

Un veintidós por ciento de todos los daños causados por riesgos naturales como sequías, inundaciones tormentas o tsunamis corresponden al sector agrícola, según el análisis de la FAO de 78 evaluaciones de necesidades después de los desastres en 48 países en desarrollo durante el periodo 2003-2013.

Habitualmente son las comunidades rurales y semirurales pobres las que sufren estos daños y pérdidas, careciendo de seguro y de los recursos financieros necesarios para recuperar los medios de vida perdidos. Sin embargo, durante el período 2003-2013 únicamente un 4,5 por ciento de la ayuda humanitaria se ha destinado a la agricultura después de los desastres. 

Esta cifra del 22 por ciento únicamente representa los daños registrados mediante las evaluaciones de riesgo después de los desastres y, si bien da una idea de la magnitud, el impacto real probablemente sea aún mayor. Para realizar una estimación más precisa del verdadero coste financiero de los desastres para la agricultura del mundo en desarrollo, la FAO comparó las disminuciones de los rendimientos durante y después de los desastres con la evolución de los mismos en 67 países afectados por (al menos un) mediano o gran desastre entre 2003 y 2013. 

En total: USD 70 000 millones en daños a cultivos y ganado durante ese período de 10 años. Asia fue la región más afectada, con pérdidas estimadas en USD 28 000 millones, seguida de África con USD 26 000 millones. 

"La agricultura y todo lo que ésta engloba no sólo son fundamentales para nuestro suministro de alimentos, sino que también continúan siendo la principal fuente de medios de vida en todo el planeta. Si bien es un sector en riesgo, la agricultura también puede ser la base sobre la que construyamos sociedades más resistentes y mejor preparadas para hacer frente a los desastres", señaló José Graziano da Silva, Director General de la FAO. 

"Es por ello que aumentar la resiliencia de los medios de vida frente a las amenazas y las crisis es una de las principales prioridades de la FAO", añadió. 

Nuevo mecanismo para la reducción del riesgo de desastres en la agricultura 
Para ayudar a los países a prepararse y responder mejor a los desastres naturales que afectan a la agricultura, la FAO ha lanzado hoy un nuevo mecanismo que tiene como objetivo canalizar el apoyo técnico allá donde más se necesite. El mecanismo trabajará para integrar la reducción del riesgo de desastres en la agricultura a todos los niveles mediante diversas actividades. 

"Con este nuevo esfuerzo, pretendemos limitar la exposición de la población al riesgo, evitar o reducir los impactos cuando sea posible, y mejorar la preparación para responder rápidamente cuando sucedan los desastres", afirmó Graziano da Silva. 

Los estudios han demostrado que, por cada dólar invertido en la reducción del riesgo de desastres, se amortizan entre dos y cuatro dólares en términos de impactos evitados o mitigados, señaló. 

El trabajo del nuevo mecanismo estará guiado por el Programa Marco de la FAO sobre la Reducción del Riesgo de Desastres para la Seguridad Alimentaria y Nutricional. 

La agricultura continúa siendo un sector clave 
A nivel mundial, los medios de vida de 2 500 millones de personas dependen de la agricultura. Estos pequeños agricultores, pastores, pescadores y comunidades dependientes de los bosques generan más de la mitad de la producción agrícola mundial y son especialmente vulnerables a los desastres que destruyen o dañan las cosechas, el equipamiento, los suministros, el ganado, las semillas, los cultivos y los alimentos almacenados. 

Más allá de las evidentes repercusiones en la seguridad alimentaria de la población, las economías y el desarrollo de las regiones y países pueden verse afectadas cuando los desastres azotan la agricultura. El sector representa hasta un 30 por ciento del PIB nacional en países como Burkina Faso, Burundi, República Centroafricana, Chad, Etiopía, Kenia, Malí, Mozambique, Níger, entre otros. 

También hay pérdidas indirectas en los subsectores que dependen de la agricultura, y consecuencias significativas para los flujos comerciales. Entre 2003 y 2013 los países encuestados experimentaron un aumento en las importaciones agrícolas por valor de USD 18 900 millones y una disminución de las exportaciones agrícolas de USD 14 900 millones tras los desastres naturales.

Fuente: www.fao.org

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