Slow Food participa en la Expo 2015

El lema de la Expo 2015, que tendrá lugar desde el 1 de mayo hasta el 31 de octubre, es Alimentar el planeta, Energía para la vida (Feeding the Planet, Energy for Life), un asunto que Slow Food aborda desde sus inicios y que ha impulsado desde siempre la forma en que la organización piensa y actúa. A partir de esta premisa Slow Food ha considerado esencial hacer oír su voz participando y ofreciendo soluciones a la pregunta de cómo alimentar el planeta, y acometerá la cuestión que hoy plantea la Expo 2015 a través de uno de sus núcleos principales: la biodiversidad. 

En cuanto a la participación de 6 meses en las actividades de la Expo 2015, Slow Food contará con un espacio de 3.500 m2 diseñado por Herzog & de Meuron, uno de los estudios de arquitectura más famosos del mundo. El objetivo es esclarecer la importancia de la biodiversidad en el contexto global del sistema alimentario mundial, y demostrar la necesidad de preservarla, así como su vínculo con soluciones positivas ya conseguidas en ámbitos como la seguridad alimentaria, la sostenibilidad y una distribución más justa de los recursos alimentarios. 

Del 3 al 6 de octubre, por otra parte, en Milán se celebrará el evento adicional Terra Madre – We Feed the Planet, al que acudirán varios miles de jóvenes delegados de Terra Madre de todo el mundo. Los encuentros de Terra Madre han representado durante mucho tiempo una importante oportunidad para el intercambio. Esta edición milanesa de Terra Madre es la respuesta política de Slow Food para la Expo 2015, y proporcionará un papel protagonista a los jóvenes que trabajan en la producción de alimentos junto a miles de agricultores, artesanos de la alimentación, pescadores, nómadas, Pueblos Indígenas, cocineros, estudiantes y activistas de todo el mundo. 

Centrar el foco sobre la juventud tiene un especial significado: la Expo 2015 se plantea cómo proceder para alimentar nuestro planeta en el futuro con una población cada día mayor y unos recursos naturales cada vez más frágiles. Slow Food, así pues, ha emitido un llamamiento dirigido en especial a jóvenes productores de alimentos de todo el mundo, instándolos a venir a Milán. 

Clica aquí para descargar el texto completo del llamamiento, en varios idiomas, realizado por el Presidente de Slow Food, Carlo Petrini, a comunidades de jóvenes productores. 

Herzog & de Meuron han realizado un excelente trabajo en la construcción de un espacio Slow Food sostenible, diferente de la mayoría de las estructuras de la Expo. El espacio de Slow Food no estará ubicado en el pabellón italiano, sino al final del Decumano, visto que, aun habiendo nacido Slow Food en Italia, hoy cuenta con una consolidada presencia internacional. El área de Slow Food está compuesta por tres estructuras modulares totalmente en madera, cuya forma evoca el aspecto típico de las granjas del paisaje rural lombardo. Las estructuras pueden ser desmontadas fácilmente y reutilizadas en cualquier otro lugar después de los seis meses del evento; están dispuestas en un triángulo y todas ellas pueden ser visitadas de forma gratuita. 

El espacio de Slow Food ofrece al visitante una experiencia sensorial, con una primera parte a través del camino de la biodiversidad: área de exposición educativa que incluye fotografías, vídeos, juegos interactivos y montajes artísticas. En esta zona se muestran los problemas actuales del sistema alimentario y se da cuenta de muchas soluciones prácticas y positivas al alcance de todos. 

En el segundo edificio se pasa de la teoría a la práctica, y así permite a los visitantes descubrir la biodiversidad mediante la degustación de quesos artesanales, y ampliar conocimientos sobre la cadena de producción de los lácteos. Los quesos ofrecen la posibilidad de conocer, y experimentar directamente, la biodiversidad de diferentes razas y especies animales y la diversidad de quesos: frutos del saber de generaciones de queseros. Los visitantes pueden adquirir una bandeja de degustación compuesta por cuatro tipos de quesos italianos y europeos, que podrán combinar con una de las cuatro etiquetas de vino disponibles ese día. A lo largo de los seis meses Slow Food ofrecerá una selección de un total de 200 vinos y 84 quesos. 

El tercer edificio alberga el Slow Food Theater, un área dedicada a talleres, conferencias, muestras y reuniones informativas con los productores a fin de compartir una mayor información sobre asuntos de actualidad en el sistema alimentario. En el espacio central, el patio, Slow Food creará un huerto sostenible para exhibir uno de sus principales proyectos de trabajo sobre temas como la protección de los alimentos y de las semillas locales, la soberanía alimentaria y la sostenibilidad. En concreto, el huerto presenta el proyecto de Slow Food Diez mil huertos en África ante una audiencia internacional.

Por Juan Antonio Pineda

Comentarios