En su 70 aniversario, la FAO se marca como objetivo el Hambre Cero

Asegurar una mejor nutrición para todos y transformar los sistemas alimentarios mundiales para garantizar su sostenibilidad futura representan los dos mayores desafíos a los que se enfrenta la FAO a la hora de renovar su misión de liberar al mundo del hambre y la malnutrición, señaló hoy su Director General, José Graziano da Silva. 

En una ceremonia para conmemorar el 70 aniversario de la fundación de la FAO en la ciudad canadiense de Quebec, Graziano da Silva indicó: "nuestra responsabilidad crece día a día, y hoy nuestra misión y mandato siguen siendo más importantes que nunca", haciendo referencia al nuevo objetivo mundial de acabar con el hambre en 2030, aprobado por la comunidad internacional en septiembre. 

"Y la FAO –añadió- ha demostrado su capacidad para adaptarse a un mundo cambiante y responder a los nuevos desafíos". El Director General de la FAO comenzó su discurso expresando su tristeza y consternación por los recientes ataques terroristas que ensombrecieron la ceremonia del sábado: "tuvieron lugar en París y Beirut, pero nos golpearon a todos en todo el mundo", dijo, "sin tener en cuenta dónde estamos y de quién somos. Mi solidaridad va a las víctimas y sus familias", añadió antes de volver a centrarse en el tema del evento. 

Un futuro sin hambre 
En su intervención en el Chateau de Frontenac, a orillas del río San Lorenzo, el lugar donde los jefes de Estado se reunieron en 1945 para la primera Conferencia de la FAO, comprometiéndose a liberar a la humanidad del hambre, su actual responsable elogió la visión de los fundadores de la Organización. "Su visión ha permitido que la agricultura fuera considerada clave para el desarrollo humano", dijo, añadiendo: "y para que el mundo se diese cuenta que la comunidad internacional es capaz de resolver el problema del hambre y la malnutrición a nivel mundial". 

"El reto de alcanzar la seguridad alimentaria para todos en el siglo XXI es más relevante que nunca, ya que el cambio climático afecta tanto a los lugares como a las formas de producción de alimentos", señaló por su parte el Primer Ministro de Quebec, Philippe Couillard. "Deseo a la FAO –subrayó- el mayor de los éxitos en la consecución de sus objetivos de desarrollo: su experiencia es clave para la resiliencia de la agricultura mundial en respuesta al cambio climático". 

Logros 
Graziano da Silva insistió en que un mundo con Hambre Cero no es sólo un sueño, sino algo posible, lo que resulta evidente por una serie de logros significativos alcanzados en los últimos 70 años, Explicó que mientras que la población mundial se triplicó durante ese período, la disponibilidad de alimentos por persona aumentó un 40 por ciento, y que desde 1990, 73 de 129 países monitoreados por la FAO han reducido a la mitad la proporción de personas que padecen hambre en sus poblaciones. 

Otro hito fue la erradicación mundial de la peste bovina en 2010 de –una plaga mortal que durante siglos diezmó los rebaños y puso en peligro los medios de vida de los campesinos de todos el mundo- tras de una campaña de décadas promovida por la FAO y sus asociados. Esfuerzos similares en curso han visto grandes avances en la contención de la langosta del desierto, una amenaza secular a los cultivos y la seguridad alimentaria. En el ámbito de la pesca, Graziano da Silva señaló el Código de Conducta para la Pesca Responsable de la FAO como un logro importante con efectos duraderos globales. Gracias a prácticas de pesca responsable y mejoras en la inocuidad, etiquetado y comercio del pescado, el Código abarca prácticamente todos los aspectos de la industria pesquera y ha orientado las políticas gubernamentales en todos los continentes, hasta el punto que la mayoría de los países hoy en día tienen políticas y legislación pesqueras compatibles con el Código. 

La FAO también ha mejorado la inocuidad alimentaria a nivel mundial -en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS)- a través del Codex Alimentarius, que establece las normas y principios rectores para que productores y vendedores de alimentos garanticen la inocuidad, la calidad y la equidad del comercio internacional de alimentos, dijo el Director General de la FAO . También destacó el Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos -auspiciado por la FAO- que está jugando un papel importante para garantizar la conservación y uso sostenible de las semillas de cultivos alimentarios y sus parientes silvestres, aprovechando su diversidad genética para la seguridad alimentaria de las generaciones futuras. 

Desafíos pendientes 
Pero a pesar de estos y muchos otros éxitos, el Director General de la FAO advirtió "todos lo sabemos, la lucha no ha terminado todavía", recordando que alrededor de 800 millones de personas en todo el mundo aún hoy sufren hambre. "Nos enfrentamos –dijo- a muchos desafíos cruciales, siendo dos los principales". 

"En primer lugar, tenemos que traducir rápidamente los aumentos en la disponibilidad de alimentos en una mejor nutrición para todos. En segundo lugar, tenemos que trabajar más rápido para transformar la producción y el consumo de alimentos y crear sistemas alimentarios verdaderamente sostenibles". Graziano da Silva subrayó sin embargo que la solución de estos problemas se ve dificultada por los conflictos, los desastres y las crisis financieras. 

Añadió que el sueño expresado por el primer Director General de la FAO, el nutricionista y premio Nobel Sir John Boyd Orr, que "todo hombre, mujer y niño debería tener los alimentos que necesita para estar realmente sano" sigue vivo en el nuevo objetivo mundial de erradicar totalmente el hambre para 2030. "Y mi sueño sería celebrar este éxito en el 85 cumpleaños de la FAO: un mundo sin hambre, sin hijos con retraso de crecimiento o malnutrición, un mundo donde todos tengan derecho a una alimentación adecuada y puedan producir alimentos de forma sostenible", concluyó.

Por prensa la FAO

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