América Latina y el Caribe crea su primera red regional de sistemas públicos de abastecimiento y comercialización de alimentos

Los sistemas públicos de abastecimiento y comercialización son herramientas claves para proveer una oferta estable de alimentos y facilitar el acceso de la población más vulnerable a los mismos, señaló hoy la FAO al respecto de la creación de la primera red regional en América Latina y el Caribe. 

Brasil, Bolivia, Chile, Costa Rica, Ecuador y San Vicente y las Granadinas son los primeros miembros de esta red, que permitirá garantizar que los alimentos lleguen a quienes más los necesitan y que los agricultores familiares puedan vender su producción a precios justos. 

“A través de estos sistemas, el sector público puede dinamizar las economías locales, crear reservas de alimentos, fomentar la agricultura familiar y abastecer sus programas de protección social y alimentación escolar”, explicó Tania Santiváñez de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación, FAO. 

Según la FAO, los sistemas públicos de abastecimiento y comercialización generan los incentivos necesarios para una producción y comercialización inclusiva, eficiente y equitativa, con el Estado jugando un rol principal. 

La creación de la red es un paso clave para avanzar hacia hambre cero, y forma parte de las acciones del Plan de Seguridad Alimentaria, Nutrición y Erradicación del Hambre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC, el principal acuerdo político que busca acabar con la subalimentación en todos los países de la región al año 2025. 

Sistemas alimentarios inclusivos y eficientes 
Los sistemas de abastecimiento alimentario han sufrido profundas modificaciones en las últimas décadas, producto de procesos de desregulación y apertura comercial y la irrupción de grandes cadenas de comercialización. 

Estos sistemas han reemplazado a los mecanismos tradicionales de abastecimiento y comercialización, creando sistemas alimentarios cada vez más concentrados que excluyen a grupos significativos de consumidores y productores. 

Esta situación se agrava producto de desastres naturales, económicos o crisis de precios, así como de conflictos sociales o internacionales, dejando a sectores importantes de la población en una situación de vulnerabilidad. 

Recuperando los sistemas públicos en la región 
Hasta mediados de la década de los 70, la mayoría de los países de América Latina disponía de una institucionalidad pública de comercialización y abastecimiento de productos agropecuarios La mayoría de los países industrializados dispone de una institucionalidad pública que permite asegurar el abastecimiento alimentario y enfrentar situaciones adversas de mercado. 

“Hoy existen sólo algunos mecanismos públicos de abastecimiento y comercialización de alimentos, con diversos grados de desarrollo y capacidad operativa, no siempre conectados a los programas públicos de alimentación, reservas estratégicas de alimentos ni a programas de compras estatales”, explicó Santiváñez. 

Aunque estos sistemas se han debilitado en general, países como Brasil, Bolivia, Chile, Costa Rica, Ecuador, México, Venezuela y San Vicente y las Granadinas mantienen instituciones públicas dedicadas al abastecimiento y comercialización, que podrán fortalecerse mutuamente a través de la nueva red regional. 

Sistemas de abastecimiento y agricultura familiar 
La creación de la red forma parte de uno de los cuatro pilares del Plan de Seguridad Alimentaria, Nutrición y Erradicación del Hambre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, que está coordinando los esfuerzos regional por acabar con el hambre al año 2025. 

El plan se refiere específicamente a la necesidad de fortalecer los programas de abastecimiento de alimentos, revitalizar las compañías de abastecimiento y centrales de abasto, fomentar la formación de stocks de alimentos. Además, destaca la importancia de conectar estas instituciones con los programas públicos de compras a la agricultura familiar. 

Actualmente, hay poca coordinación entre la agricultura familiar –sector que produce hasta un 80% de los alimentos de consumo local en algunos países de la región– y los mecanismos de públicos de abastecimiento. “La agricultura familiar tiene un enorme potencial para ser proveedor de los sistemas públicos de abastecimiento. 

Estos a su vez pueden convertirse en un importante mercados que estimula la producción de la agricultura familiar y garantice precios justos para productores y consumidores”, explicó Santiváñez. 

Para fomentar estas sinergias, la FAO, la Asociación Latinoamericana de Integración ALADI, y el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA), llevaron a cabo el primer dialogo regional entre la agricultura familiar y los mecanismos públicos de comercio y abastecimiento de alimentos de América Latina y el Caribe, el cual sentó las bases para establecer acuerdos de negocios que permitan mejorar el abastecimiento agroalimentario de la región y sus países.

Por prensa la FAO

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