Las legumbres en las directrices dietéticas basadas en alimentos

Al hacerse adulto, debería haber aprendido a comer de forma saludable, incorporando a su dieta la cantidad adecuada de alimentos de todos los grupos. Pero, ¿sabía que estas recomendaciones suelen tener su origen en las directrices dietéticas basadas en alimentos redactadas por el gobierno de su país? 

Las directrices dietéticas basadas en alimentos contienen mensajes breves, positivos y con base científica sobre una alimentación y estilo de vida saludables, con el objetivo de prevenir la malnutrición y mantener a la población sana y bien alimentada. Estos mensajes suelen ir acompañados de representaciones gráficas, culturalmente apropiadas para el país y de fácil comprensión para su población. Por ejemplo, la pirámide de alimentos, un plato de comida o la rueda de los alimentos. Estas directrices varían según la región y el país, y a menudo están diseñadas teniendo en cuenta la disponibilidad de alimentos, los hábitos alimentarios y la cultura culinaria de cada población. 

Debido a su valor nutricional, las legumbres se mencionan con asiduidad en muchas de estas directrices. En particular, a la hora de diseñar las directrices dietéticas, los gobiernos consideran a las legumbres de gran importancia porque, combinadas con cereales o pequeñas cantidades de alimentos de origen animal, proporcionan nutrientes fundamentales a bajo coste. A continuación, analizamos la inclusión de las legumbres en las directrices dietéticas basadas en alimentos de países seleccionados de todas las regiones. 

Las directrices dietéticas basadas en alimentos de Brasil se basan en una regla de oro: “Opte siempre por alimentos naturales o mínimamente procesados y platos y comidas recién hechos en lugar de alimentos ultra-procesados”. Para la población brasileña, el arroz y los frijoles suponen por sí solos casi una cuarta parte de la ingesta total de energía alimentaria, y esta combinación está presente en casi todas los almuerzos y cenas sugeridos. Las directrices recomiendan sustituir los frijoles por lentejas o garbanzos para hacer las comidas más variadas y agradables. Las directrices de Brasil también fomentan el consumo de alimentos nutritivos tradicionales y la cocina saludable, en la que las legumbres juegan un papel importante. 

“Los frijoles, así como todas las leguminosas, son una fuente de proteínas, fibra dietética, vitaminas del grupo B, y minerales, como calcio, zinc y hierro. Debido a su alto contenido en fibra y la cantidad moderada de calorías por gramo, sacian y evitan comer en exceso”. 

La India es el mayor productor e importador mundial de legumbres. Por tanto, huelga decir que éstas constituyen una parte importante de la dieta de la población. En las directrices dietéticas nacionales basadas en alimentos, se incluyen las legumbres debido a su contenido en proteínas y fibra. Las directrices también recomiendan que las mujeres lactantes añadan dos raciones adicionales de legumbres a sus dietas, y que valoren la posibilidad de incorporar las legumbres a la alimentación complementaria de sus bebés. 

“Las dietas nutritivas deben incluir una adecuada variedad de alimentos. . . . Los cereales, el mijo y las legumbres contienen la mayoría de los nutrientes”. 

En Namibia, una gran parte de la población padece diversas formas de malnutrición debido a una ingesta alimentaria inadecuada. Esto no sólo genera sufrimiento y privaciones a nivel individual, sino que también afecta gravemente a la economía nacional. El gobierno redactó las Directrices alimentarias y nutricionales para Namibia como parte de una iniciativa general para abordar este problema. En estas directrices, se anima a los namibios a comer habitualmente legumbres como frijoles, lentejas y guisantes para mejorar el consumo de proteínas, hierro* y vitaminas B. 

Las directrices dietéticas de Australia basadas en alimentos ponen de relieve lo beneficioso que resulta el consumo de legumbres para la salud. Las directrices señalan que los patrones dietéticos con alto contenido en hortalizas, legumbres/frijoles y frutas pueden ayudar a protegernos de enfermedades crónicas, incluyendo enfermedades cardíacas, derrames cerebrales y algunos tipos de cáncer. También pueden prevenir el aumento excesivo de peso, y se recomiendan como alimento con un bajo contenido en grasa saturada. 

“La mayoría de los australianos necesitan más hortalizas y frutas en su dieta, en especial hortalizas verdes, naranjas y rojas, como el brócoli, la zanahoria, el pimiento y la batata, y hortalizas de hoja como las espinacas y frijoles/leguminosas como las lentejas”. 

Legumbres como los frijoles y las lentejas se cultivan y consumen habitualmente en Italia. Las directrices dietéticas nacionales basadas en alimentos señalan que las legumbres son una buena fuente de carbohidratos complejos como el almidón y la fibra. También constituyen una fuente adecuada de proteínas, hierro* y calcio, especialmente importantes para las mujeres embarazadas. 

“Desde un punto de vista nutricional es aconsejable incorporar las legumbres (frijoles, garbanzos, guisantes, lentejas, etc.) [a la carne, el pescado y los productos lácteos], ampliando así el abanico de opciones y alternativas”. 

En la FAO, ayudamos a diversos países miembros a desarrollar, implementar y revisar sus directrices dietéticas. Aquí puede encontrar más información acerca de nuestro trabajo y consultar nuestra colección completa de directrices dietéticas basadas en alimentos. 

*El cuerpo humano aprovecha mejor el hierro procedente de los alimentos de origen animal que el de las legumbres. Para mejorar la disponibilidad de hierro en las legumbres, se recomienda combinarlas con fuentes de vitamina C, como por ejemplo los cítricos.

Por prensa la FAO

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