Se llaman mezcales y están hechos con agave: no engañen al consumidor.

El gobierno federal, los empresarios tequileros más poderosos del país y los consejos reguladores del mezcal y el tequila, impulsan una reforma a la Norma Oficial del sector que tendría graves efectos no sólo para los consumidores, sino para el acceso de los pequeños productores al mercado, lo cual tendría consecuencias potencialmente devastadoras para los mezcaleros artesanales tradicionales, de los cuales un número importante pertenece a los pueblos originarios de México, quienes heredaron y han mantenido en evolución este patrimonio biocultural de nuestro país. Con ello se violentarían sus derechos, garantizados en leyes nacionales y tratados internacionales. 

La Secretaría de Economía (SE), junto con la Cámara Nacional de la Industria Tequilera (CNIT), el Consejo Regulador del Mezcal (Comercam) y el Consejo Regulador del Tequila (CRT), entre otros actores, elaboraron y sometieron a la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer) un proyecto de Norma Oficial Mexicana (NOM-199) que, de entrar en vigor el próximo 29 de abril, obligaría a los mezcaleros artesanales tradicionales, que producen fuera de la zona de Denominación de Origen Mezcal (DOM), a llamar komiles a sus destilados de agave (como legalmente se denominan hasta hoy), nombre sin arraigo ni reconocimiento del consumidor, lo cual, obviamente, afectaría su competencia en el mercado. 

Todos, o casi todos, en México sabemos que los mezcales son bebidas destiladas tradicionales que se producen a partir de los magueyes, plantas a las que los científicos, desde 1753, llamamos agaves. Mexcalli , en náhuatl, significa maguey cocido, en clara referencia a la materia prima con que se producen, y así lo dejaron registrado los españoles desde 1579 en sus Relaciones Geográficas de la Nueva España , irónicamente, para lugares que hoy están excluidos de la DOM. 

Los análisis de dos grupos independientes de investigación, con datos, también irónicamente, de lugares hoy fuera de la DOM, como son Jalisco y Tlaxcala, señalan que sus orígenes son, muy probablemente, prehispánicos, quizás tan antiguos como 3 mil 500 años. Investigaciones actuales indican que los mezcales se producen con, por lo menos, 53 especies de agaves en 26 de las 32 entidades federativas. 

A pesar de toda la evidencia histórica y científica, la DOM excluye a cientos de productores tradicionales de mezcal que están fuera de los municipios reconocidos (pertenecientes a sólo nueve estados), marginando a productores de regiones tan emblemáticas para la DOM como es Oaxaca, pues no todos sus municipios están incluidos. Estos productores no pueden llamar a sus bebidas mezcal, aunque sean mezcales. Deben llamarlas, hasta hoy, destilado de agave, privándolos del uso de una denominación histórica que les pertenece. * Investigadora visitante. Departamento de Agricultura, Sociedad y Ambiente. Ecosur. Miembro de la Academia Mexicana de Ciencias y del Sistema Nacional de Investigadores. 

Por la Dra. Patricia Colunga GM*, integrante de la red Terra Madre de Slow Food en México.Publicado en el diario La Jornada.
Fotografía de Porter Yates

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