Los derechos de la tierra para los indígenas de América Central

El reconocimiento de los derechos territoriales de los pueblos indígenas es crucial para preservar vidas y medios de subsistencia en diferentes regiones del mundo. Hoy se estima que 2.500 millones de personas dependen de tierras comunitarias e indígenas, aunque sean propietarios legales de apenas una quinta parte de las mismas. Con la competitividad por el uso de la tierra y los recursos naturales en aumento, y con los derechos territoriales en un frecuente estado de superposición, disputa, o dependencia de un conflicto, cabe apostar por una solución colectiva. Así, los gobiernos, instituciones financieras y agencias de desarrollo están trabajando conjuntamente para fomentar la colaboración entre todos los sectores con el fin de reforzar los derechos relativos a la tierra y a los recursos naturales de las comunidades indígenas. 

En el contexto de diversos proyectos de administración de tierras, la FAO y el Banco Mundial han unido esfuerzos para apoyar a los gobiernos de América Central, y están firmemente comprometidos a fortalecer los derechos de tenencia de tierras de varios territorios y comunidades indígenas en Honduras, Nicaragua y Guatemala. 

En una histórica ceremonia de firma celebrada en abril de 2016 en Puerto Lempira, Honduras, el Presidente entregó más de un millón de hectáreas de tierra a 12 consejos regionales de comunidades indígenas de Misquitos. Durante el evento, también se puso en marcha el Plan de Acción para el Desarrollo de La Mosquitia 2016-2017, un proyecto para promover la conservación y gestión sostenible del territorio indígena del Pueblo Misquito. La Fase II del Programa de Administración de Tierras (PATH II), financiada por el Banco Mundial y con un fuerte apoyo técnico del Centro de Inversiones de la FAO, ha completado la delimitación y registro de 11 nuevos títulos intercomunitarios en la región de La Mosquitia, cubriendo más de 1 millón de hectáreas y beneficiando a 17.500 familias indígenas. 

En Nicaragua, con el apoyo de dos Proyectos de Ordenamiento de la Propiedad del Banco Mundial en 2006 y en 2013, un total de 22 territorios indígenas recibieron títulos, beneficiando a 27.300 familias indígenas, en áreas que ascienden al 31% del territorio nacional. 

En Guatemala, a través de la Fase II del Proyecto de Administración de Tierras (PAT II), también financiado por el Banco Mundial con el apoyo técnico de la FAO, se establecieron nuevas regulaciones y el marco de trabajo para reconocer las tierras comunales desde la perspectiva del catastro. Ya se han beneficiado del proyecto 5 comunidades pobladas por indígenas y pequeños agricultores, lo que ha animado a la FAO a desarrollar una nueva línea de acción para fortalecer la gobernabilidad local y la gestión del territorio en tierras comunales, y a preparar un nuevo proyecto de inversión en Guatemala. 

En Centroamérica, la FAO y el Banco Mundial han promovido políticas inclusivas en la tenencia de la tierra a través de las Directrices Voluntarias sobre la Gobernanza Responsable de la Tenencia (LGAF, por sus siglas en inglés), en particular para abordar el nexo entre la gestión de los recursos naturales, la agricultura climáticamente inteligente y los pueblos indígenas. 

"Estos ejemplos muestran que la administración adecuada de la tierra ayuda a fomentar el crecimiento económico apoyando, a su vez, a los pueblos indígenas para salvaguardar sus territorios y áreas protegidas" - aseguró Fabrice Edouard, Oficial de Agricultura en el Centro de Inversiones de la FAO. Para obtener más información, véase el trabajo de la FAO en torno a las Directrices voluntarias, los pueblos indígenas y la web del Banco Mundial sobre LGAF (en inglés).

Por prensa la FAO

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