Alimentación sana, mentes despiertas

Según la FAO, América Latina y el Caribe potencia la alimentación escolar como una herramienta de lucha contra el hambre, generando vínculos con la agricultura familiar mediante compras públicas. 

La semana pasada, el Congreso Nacional de Honduras aprobó por unanimidad la Ley de Alimentación Escolar, que garantizará que todos los niños y niñas de los centros educativos públicos del país tengan acceso a alimentos sanos, inocuos y nutritivos. 

Se trata de la muestra más reciente de la importancia que los países de América Latina y el Caribe están otorgando a la alimentación escolar como una política pública y herramienta clave en la lucha contra el hambre y el logro del derecho a la alimentación. 

Según la FAO, múltiples países están generando círculos virtuosos al conectar estos programas con la agricultura familiar, sector que provee frutas, verduras y alimentos frescos producidos de manera local, que el Estado obtiene a través de compras públicas. 

Otros están ampliando la cobertura para ofrecer alimentos a todos los estudiantes del ciclo educativo, incluyendo la educación alimentaria y nutricional. “Si comenzamos en la primera infancia, podemos no sólo garantizar que los niños y niñas de nuestra región tengan acceso a alimentos saludables, sino también sus mentes despiertas”, explicó Raúl Benítez, Representante Regional de la FAO. 

La FAO destacó la importancia de esta tendencia regional, que ya se puede observar en múltiples países, como Perú, Honduras, Guatemala, República Dominicana, Costa Rica, Chile, Bolivia, Brasil y Paraguay, entre otros, con múltiples impactos positivos sobre la seguridad alimentaria. 

Honduras amplía la cobertura de la alimentación escolar 
Según la FAO, Honduras se sumó al grupo de países (Bolivia, Brasil y Paraguay) que posee leyes nacionales de la alimentación escolar, convirtiéndola en política de Estado. 

La ley institucionaliza el Programa de Alimentación Escolar, que beneficiará a más de 1.8 millones de escolares, y fue presentada en el pleno del Congreso Nacional por Yadira Bendaña, coordinadora del Frente Parlamentario contra el Hambre de Honduras, conformado hace más de 5 años, el cual es parte de una red regional que ya suma 17 frentes nacionales comprometidos con la lucha contra el hambre y la malnutrición. 

Bendaña explicó que si bien en Honduras existía un programa de merienda escolar desde 1998, no contaba con el marco legal para garantizarla en toda la educación pública pre-básica y básica. Ahora no sólo se lograra eso, sino que se expandirá progresivamente a la educación media. 

Una comunidad educativa 
El Programa de Alimentación Escolar de Honduras se ejecuta bajo un enfoque sostenible que incluye la participación de padres, madres, docentes, autoridades municipales y organizaciones de productores, basado en la experiencia piloto de “Escuelas Sostenibles”, desarrollada en cinco municipios del occidente de Honduras con el apoyo del Programa de Cooperación Internacional Brasil-FAO. 

El Gobierno de Honduras adoptó esta metodología y la replicó en municipios del corredor seco del país, bajo un enfoque de desarrollo territorial, conectando estos programas con la agricultura familiar, abriendo un nuevo mercado de precios justos a este sector, gravemente afectado por la sequía. 

Actualmente, 10 mil agricultores familiares de 83 municipios abastecen de hortalizas, frutas, huevos y otros productos a 1,284 centros escolares, beneficiando la alimentación de 72 mil niños y niñas. 

Compras directas a los agricultores familiares 
En 2014, Paraguay aprobó su Ley de Alimentación Escolar y Control Sanitario, la cual también prioriza la adquisición de alimentos de la agricultura familiar. Este sector ha pasado a ser un proveedor clave del Estado, generando un círculo virtuoso que potencia el desarrollo local, garantiza la alimentación sana de los estudiantes y crea mercados estables para los pequeños productores, a través de los programas de compras públicas. 

Chile también se sumará a esta tendencia regional: La Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas de Chile (JUNAEB) anunció su política de compras públicas a la agricultura familiar campesina, que desarrollará junto al Instituto de Desarrollo Agropecuario, INDAP. 

Las empresas que proveen al programa de alimentación escolar de JUNAEB que se adjudiquen las próximas licitaciones tendrán que adquirir, al menos el 15% de sus insumos con proveedores locales. 

La iniciativa se implementará a partir de agosto de 2017, en dos regiones del país donde JUNAEB atiende a 250 mil estudiantes con más de 450 mil raciones diarias, para continuar en forma gradual en el resto del país. 

En Perú, un proyecto piloto en la región de Junín será el primero en articular la alimentación escolar con agricultura familiar, atendiendo a más de mil estudiantes en seis escuelas, cuyos productos alimenticios serán obtenidos directamente de la agricultura familiar, siguiendo el modelo de las escuelas sostenibles. 

FAO comprometida con la alimentación de los niños 
La FAO está impulsando y apoyando todas estas iniciativas, y otras a lo largo de la región, a través del proyecto Fortalecimiento de Programas de Alimentación Escolar del Programa de Cooperación Internacional Brasil-FAO. Además, trabaja con la primera Red Regional de Sistemas Públicos de Abastecimiento y Comercialización de Alimentos, integrada por Brasil, Bolivia, Chile, Costa Rica, El Salvador, Ecuador, Guatemala, México, Panamá, Paraguay, Venezuela y San Vicente y las Granadinas. 

Esta red fomenta la integración regional y dinamiza el comercio intrarregional para garantizar el acceso a los alimentos para quienes más lo necesitan, estimulando los lazos entre el sector público y la agricultura familiar.

Por FAO

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