Ciudades para la vida: agricultura urbana y soberanía en el siglo XXI

La agricuLtura urbana y periurbana (AUP) es tan antigua como las ciudades. A pesar de los procesos de urbanización y de la lógica de las metrópolis que alejan a sus habitantes de la vida rural, este tipo de agricultura está cada vez más vigente, reinventándose para hacer grandes aportes sociales, económicos, culturales y ecológicos para la materialización de ciudades sostenibles. 

La AUP destaca como una gran aliada en la ardua tarea que implica mitigar los efectos del cambio climático y aumentar la resiliencia urbana. Favorece la protección y el desarrollo de la biodiversidad, recobrando y creando zonas verdes productivas que mejoran la calidad ambiental de la ciudad, reduciendo los niveles de contaminación y ofreciendo una mayor estabilidad ambiental. 

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) reconoce y destaca hoy más que nunca la AUP como un importante recurso para la seguridad alimentaria y nutricional, tanto en términos del abastecimiento de alimentos como de generación de empleo e ingresos para la población, contribuyendo al equilibrio del desarrollo nacional y favoreciendo el alcance de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). 

Partiendo de esta óptica y desde su rol asesor, la FAO brinda asistencia técnica al gobierno venezolano con el firme propósito de optimizar las políticas y servicios de apoyo a este tipo de agricultura, así como de mejorar los sistemas de producción, elaboración y comercialización de alimentos para la consolidación del aparato productivo y económico del país. 

Sin lugar a dudas, la construcción de ciudades más justas, más humanas y sobre todo responsablemente productivas, capaces de contribuir en la seguridad alimentaria de sus habitantes, significa un gran desafío, y la AUP se presenta como un componente de gran importancia para su alcance. En el caso de Venezuela, la AUP es además un factor definitivo en el camino hacia la organización social de la producción en un país dependiente de la renta petrolera. 

El enfoque de la FAO resalta la necesidad de transformar la AUP en una actividad comercial y profesional plenamente reconocida, integrada en estrategias nacionales de desarrollo agrícola, programas de alimentos y nutrición, así como de planificación urbana y gestión de los recursos. Afortunadamente, Venezuela cuenta con un gobierno comprometido con el desarrollo de esta actividad, siendo muestra de ello la reciente creación del Ministerio del Poder Popular de Agricultura Urbana, iniciativa que a todas luces le otorga relevancia en la agenda política. 

La presente publicación sistematiza las experiencias, opiniones y aportes de diversos movimientos sociales y organizaciones latinoamericanas acerca de temas ineludibles en la discusión sobre la AUP. Por ejemplo: la protección de las semillas originarias, el rescate de la práctica del conuco, la distribución de alimentos sin intermediarios, las políticas públicas y populares agrourbanas, entre otros. 

Este importante debate se llevó a cabo durante el Encuentro Internacional Ciudades para la vida: agricultura urbana y soberanía en el siglo XXI, en el marco del Festival Vívela, Venezuela Agrourbana, como una valiosa contribución para la formulación de políticas públicas que potencien la producción agroalimentaria. 

Creemos que más iniciativas de este tipo deben ser impulsadas en pro de la reflexión, la generación de ideas y acciones que se orienten hacia la conformación y la consolidación de la cadena agroproductiva urbana y periurbana, y hacia el perfeccionamiento de los instrumentos de acompañamiento y seguimiento de la política pública. Además, para posicionar la agricultura urbana como un tema de todas y todos, y no solo una tarea para una cartera ministerial o cualquier otra institución pública. 

En este sentido, celebramos esta iniciativa de alto valor y manifestamos nuestra complacencia por haber participado junto con el Ministerio del Poder Popular de Agricultura Urbana y el Ministerio del Poder Popular para las Comunas y los Movimientos Sociales en la realización de este valioso encuentro y de la posterior publicación de sus memorias. 

Por Marcelo Resende, Representante Diplomático de la Fao en Venezuela.

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